Violencia y… «Lazos invisibles»

Abandonar los exoesqueletos para progresar.
20/11/2016
Noticia en el periódico: “España no halla destino para 230.000 embriones congelados”.
01/12/2016

Por José Manuel Belmonte (Dr. en Ciencias Humanas por la Universidad de Estrasburgo, miembro de CiViCa)

La cobardía de los hombres es cada vez más alarmante. Incapaces de mirar a los ojos y  ver el corazón de la mujer, hablar con ella para arreglar situaciones difíciles,  acuden a la violencia irracional como perdedores. Prefieren acabar con su compañera, llevándosela por delante, antes que reconocer su ignorancia y poca hombría.

Se creen vencedores cuando demuestran sucumbir al miedo y a los más bajos instintos de las fieras. La sociedad es machista totalmente y la justicia no es ciega, en la mayoría de las organizaciones y de las religiones.
 

Por José Manuel Belmonte (Dr. en Ciencias Humanas por la Universidad de Estrasburgo, miembro de CiViCa)

La cobardía de los hombres es cada vez más alarmante. Incapaces de mirar a los ojos y  ver el corazón de la mujer, hablar con ella para arreglar situaciones difíciles,  acuden a la violencia irracional como perdedores. Prefieren acabar con su compañera, llevándosela por delante, antes que reconocer su ignorancia y poca hombría.

Se creen vencedores cuando demuestran sucumbir al miedo y a los más bajos instintos de las fieras. La sociedad es machista totalmente y la justicia no es ciega, en la mayoría de las organizaciones y de las religiones.


Hay países, como España donde se legisla contra la violencia del género.  Pero son ya más de 700  las mujeres asesinadas en la última década. Cuando sabemos que en Rusia, por ejemplo, cada 40 minutos una mujer es asesinada, es peor. No tienen una ley específica contra la violencia de género. Y en Colombia 38.000 mujeres han sido agredidas este año por su pareja.

Añadir que la violación  es también violencia machista. Una periodista que había sido violada, escribía en facebook: «quiero que no nos disculpemos, la culpa siempre es del agresor. No temo decirlo». Pues bien, podéis leer hoy mismo (24-11-2016)  en el diario El País que «casi uno de cada tres europeos justifica el abuso sexual».  Y que el eurobarómetro sobre violencia de género desvela la persistencia de comportamientos machistas en el seno de la UE. Y en Brasil…las brasileñas  afrontan en silencio la barbarie de las violaciones en grupo. También en la India.

25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. ¿Por qué? Porque, estadísticamente, cada día hay más violencia y cada año son más los asesinatos. ¿Qué es un día para tanto dolor?

Ellas tienen que luchar todos los días en estos frentes: individual, familiar, profesional y social. Se les niega hasta el derecho a estar aquí.

La convivencia humana, dista mucho de la armonía y de la paz, entre seres libres e iguales. «Las mujeres sufrimos vejaciones todos los días» dicen. La lucha de géneros está cada vez más teñida de sangre, no solo en las guerras y secuestros. No hay ideas humanistas. Falta educación y respeto. Se han perdido valores esenciales. Se claudica ante el poder del dinero y el sutil, pero implacable, dominio de los lobbies.

Globalmente, solo el 2% de la tierra está en manos de mujeres. Hay una feminización de la pobreza, aunque son ellas quienes sostienen la economía  y la vida de la Humanidad. Son las primeras víctimas de todas las guerras. Encabezan en todos los lugares las listas de la exclusión social.

¿Denunciar?  Sí. Pero cuando, levantan el teléfono ante el maltrato, están ya al borde de la desesperación. Pueden llamar al 016 (en varios idiomas). Entonces al otro lado escuchan su indefensión, necesidad  y angustia. Muchas de ellas hasta les cuesta decir desde qué población llaman, por miedo, “porque «esto» es muy pequeño y él lo sabrá y no estoy poniendo ninguna denuncia, ¿eh?”.

Piensan que “nadie las van a creer”, ni abogados ni jueces. Se encuentran en la encrucijada  de que él “no le va dar el divorcio”,  la van a acusar de todo «para llevarse a los niños y además ella no tiene independencia económica y no sabe a dónde ir». Eso produce estrés y desesperación, y el maltratador “la perseguirá y si la mata, él tendrá su condena pero ella ya no tendrá nada”. Por eso, ni ante los medios, suelen dar la cara. ¡Es un peligro!

Algo importante falla. Dicen los expertos que esas llamadas son solo la punta del Iceberg del maltrato; que comienza muy temprano, con el matonismo y el acoso escolar  y… sigue con los móviles en la adolescencia. Ante una llamada o una denuncia, las suelen acusar de «denuncia falsa». Pero, según el Observatorio del CGPJ sobre 500 fallos analizados, solo en 2 casos  hubo denuncia falsa.

No hay, pues, razón, para que las denuncias no surtan el efecto de protección inmediata. Aquí llevamos ya 39 muertes este año. Perdón, ya son 40. Acaba de ser degollada por su novio una mujer de 26 años, en Fuenlabrada, Madird. Muchas habían denunciado. ¿Cómo se puede decir que no ha fallado nada en los protocolos?

Cierto que algunas retiraron la denuncia, (ante el poco caso que se las hace o forzadas por su verdugo maltratador). Las consecuencias fatales son para ellas, no para la sociedad;  nunca para el maltratador; y menos para los jueces. ¿Nadie es responsable?Cuando el entorno familiar es violento, la mujer y los hijos requieren un tratamiento y una ayuda rápida y eficaz.

En esas llamadas y en esa desprotección, hay que incluir a las menores de edad, con o sin hijos, maltratadas por su  propia familia. Se cree a los padres o hermanos, antes que a ellas y no se vigila. A esas chica, si se la escucha, no se la cree y se niegan a hacerse cargo de ella.

Si la mujer recibe malos tratos, en la familia, lo padecen los hijos. Hasta el 2015, los hijos como «víctimas» no existían, eran «invisibilizados» para la sociedad y en los procesos judiciales y derechos civiles. Afortunadamente, la Ley de Protección a la Infancia y la Adolescencia, surgió como instrumento para que las cosas cambien. Pero todos sabemos que hay jueces y abogados que también se venden, mientras las maltratadas solo tienen un abogado de oficio, porque no pueden pagarlo. Prosigue la amenaza de «te voy a dar donde más te duele».  Y duele…hasta la extenuación y la locura que toquen a sus hijos.

La educación debe quitar la venda de la ideología.  Pero es justo lo contrario de lo que se está tratando de imponer. La raíz del problema está en la educación, pero, de forma alarmante el lobby  GAY, poderosamente influyente, está imponiendo la ideología del género.  Se programan talleres sexuales de adoctrinamiento, impartidos no por personas cualificadas, sino «escogidas». Con ello, se roba a los niños la infancia, sin que muchos padres se enteren. Alicia Rubio en su libro «Cuando nos prohibieron ser mujeres…», alerta de una amenaza real.

No se dan cuenta del grave daño que ha hecho la identidad y educación sexual impartida en colegios y universidades, a una generación que cree que usar condón es suficiente para tener una vida sexual sana y segura. Se les habló de sexo, e identidad sexual pero nunca de amor. Algunos quieren saber por qué, y conocer el amor. Pero no les han educado sobre el sentido de la intimidad y la vida en pareja. Tienen sexo, pero están vacíos.

La mujer siempre pierde. Incluso cuando reclama su «derecho a decidir».  Lo que «es una especie de moda para no causar miedo». La  verdad, se busca “que se pueda abortar”.  Y cuando acude a la «cita abortiva», le dicen que lo que abortan es simplemente «un montón de células» y no un ser humano vivo. Así que después del hijo, ella misma es la siguiente víctima.

Hoy mismo, se habla del problema de los «complejos celulares». ¿Qué es eso? Pues son los embriones que fueron congelados tras el proceso de reproducción asistida. Están registrados y hay aproximadamente 230.000.  Tienen más de 2 años y cada año se producen 50.000 más. Así que para los «complejos celulares» (células fecundadas) sobrantes de la reproducción humana asistida, según la Ley de 2003, se barajan 3 opciones: 1) se donarán (a parejas sin hijos, que los soliciten para su implantación), 2) se usarán para investigación o 3) se destruirán. No se habla de vidas humanas. Pero…de una forma u otra…¡O se usan o se tiran!

Luego,  están las violaciones y las mutilaciones a las niñas. En algunos países, comprar una niña para casarse con ella se practica y se consiente. Y las feministas del mundo callan. Además, desde los países ricos…se practica el turismo sexual a los países más pobres.

Un país fronterizo con Europa comoTurquía contemplaba, en su legislación, que los juicios por cualquier abuso sexual serían aplazados de forma indefinida si el acusado se casaba con la víctima. Con lo que los pederastas  o violadores se hacían «invisibles» y quedaban libres de sus abusos, si eran descubiertos.   Este mes de noviembre 2016, acaban de abolir esa ley.

En casi todos los países, incluido España, la trata de mujeres y su explotación sexual por las mafias con la promesa-gancho de un «contratos de trabajo», están ahí. De vez en cuando (si alguna de ellas puede escapar de esa esclavitud y puede denunciar) el caso llega a la opinión pública. Pero las mujeres pueden llevar años ejerciendo la prostitución para la mafia.

«Lazos invisibles».
«¿Por qué no nos asociamos para defendernos?», se preguntan. Es lo que están haciendo en muchas ciudades, y   es lo que acaban de hacer en Lugo.

Sabía que una Asociación bien conocida en Lugo como es PROVIDAV, había organizado algunas charlas coloquio, para concienciar y prevenir el «maltrato machista».

Pues hoy, acaban de informarme de la propuesta de una Asociación de Mujeres Víctimas de violencia de género. La Asociación se llama «Lazos invisibles». Una de las promotoras,  dice que se conocieron gracias al Plan de Reinserción Laboral y  las integrantes son mujeres de varias nacionalidades.  Le prometí escribir sobre ese título.

Estadísticamente el maltrato se produce especialmente contra las más vulnerables. Por lejanía del entorno familiar, aunque haya nativas, las inmigrantes son más vulnerables.

En Guadalajara, aún se recuerdan los hechos y el juicio por asesinato del  Carnicero de Cifuentes, que terminó con la vida de Carolina (inmigrante peruana) y con el hijo de ambos, cuando ella estaba embarazada de 8 meses. Lo contamos en este periódico.

Según el periódico La Voz de Galicia, la presidenta de «Lazos invisibles» afirma: «Creamos la asociación con el fin de proporcionar apoyo, asistencia y acompañamiento a cualquier mujer que sufra o haya sufrido esta lacra social. Pretendemos cubrir las numerosas carencias que tienen las victimas antes, durante y después del maltrato, apoyándolas para garantizar, una mejor reinserción laboral».

Entablar diálogo con las administraciones y colectivos que ayudan a la mujer para apoyar e informar a las mujeres maltratadas y facilitarles la conciliación. La primera iniciativa es buscar voluntaria/os para un Banco de Tiempo Solidario, a fin de que ellas puedan conciliar la vida familiar y laboral.

También concienciar a las jóvenes en general, a las inmigrantes en particular  y a las mujeres de Lugo que lo deseen, sobre un problema que no deben ni pueden ignorar, porque es muy grave. ¡Quien lo sufrió, lo sabe y si quieren podrán escuchar nuestro testimonio!

A propósito de  los «lazos invisibles», -según las ideas que comparten cada vez más personas-, aunque los maltratadores quisieron acabar con ellas y de hecho ya no estén entre nosotros, ellas «siguen vivas». Allá donde estén, «los lazos invisibles» de su sangre siguen gritando y reclamando justicia contra los maltratadores. Ellos… antes o después, serán conscientes. La verdadera vida está fuera del tiempo.

SALIR CORRIENDO (AMARAL)
Nadie puede guardar toda el agua del mar
En un vaso de cristal
¿cuántas gotas tienes que dejar caer
Hasta ver la marea crecer?
¿cuántas veces te ha hecho sonreír?
Esta no es manera de vivir
¿cuántas lágrimas puedes guardar
En tu vaso de cristal?
Si tienes miedo, si estás sufriendo
Tienes que gritar y salir, salir corriendo
¿cuántos golpes dan las olas
A lo largo del día en las rocas?
¿cuántos peces tienes que pescar
Para hacer un desierto del fondo del mar?
¿cuántas veces te ha hecho callar?
¿cuánto tiempo crees que aguantarás?
¿cuántas lágrimas vas a guardar
En tu vaso de cristal?
Si tienes miedo, si estás sufriendo
Tienes que gritar y salir, salir corriendo

BELMONTE
BELMONTE
Dr. en Ciencias Humanas por la Universidad de Estrasburgo, miembro de CíViCa