¿Son incompatibles ciencia y consciencia?

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Por José Manuel Belmonte, Dr. En Ciencias Humanas por la Universidad de Estrasburgo, miembro de CiViCa. Publicado en su blog Esperando la Luz el 20 de noviembre de 2020.

Cada vez más personas aprenden a pasar de la tercera dimensión y de la apariencia, y procuran mirar un poco más allá y un poco más adentro. Gracias a los adelantos de la ciencia, el Universo, aunque se esté expandiendo está más cerca y podemos además de verlo, intentar saber más de él.

Por otra parte, gracias a la evolución y el progreso consciencial, podemos intuir y disfrutar de lo esencial.

Cuando uno comienza a hacerse las preguntas que lo abarcan todo, comienza a descubrir, que estamos y somos un momento de la evolución y formamos parte muy pequeña, pero imprescindible del universo, y que hay maestros y guías. Y gracias a ellos, podemos descubrir más y progresar, en el conocimiento y en el paso hacia otra dimensión.

Ernst Abbe (1840-1905) fue un físico, científico y óptico, empresario y copropietario de Carl Zeiss AG, fabricante alemán de microscopios, telescopios, planetarios y otros sistemas ópticos.

Los instrumentos ópticos, ayudan a la observación del mundo físico donde los conceptos de espacio y tiempo, suelen ser fundamentales, sobre todo desde finales del siglo XIX y principios del XX.

Gracias a Abbe, hijo de un humilde capataz de una fábrica de hilados, su capacidad para las ciencias naturales y su esfuerzo personal, recibió algunos apoyos para estudiar en la universidad, -el mismo daba clases particulares para ayudarse- se graduó; pasó a ser asistente del observatorio de la ciudad, formó parte de la Sociedad de Física, fue nombrado profesor extraordinario y llegó a ser Director del Observatorio Astronómico de Jana.  Contribuyó al progreso socio-político, saltando la barrera de las clases sociales, fue pionero en la proposición de la jornada laboral de 8 horas. Obtuvo reconocimiento internacional. El progreso científico de Alemania, gracias a Abbe fue indudable e influyó en sus ciudadanos y en el progreso científico.

El físico alemán de origen judío, A. Einstein, desarrolló en Alemania muchas de sus investigaciones, formuló el concepto de gravedad, incluida la teoría de la relatividad, y por sus explicaciones sobre el efecto foto eléctrico y otras contribuciones, en 1921 obtuvo el Nobel de Física. En 1932 ante el avance del nazismo emigró a Estados Unidos.

Reconozco que no soy experto en ninguno de los temas apuntados, lo cual no quiere decir que no me interesen. El mundo físico, en que nos movemos y también el astrofísico en el que también estamos y cualquier divulgación a la que puede acceder, merecen mi atención. Por ejemplo, hoy mismo acaba de publicarse que La Gran nube de Magallanes (La Constelación se llama así por el español Fernando Magallanes) se mueve hacia nuestra Vía Láctea «a la vertiginosa velocidad que supera el millón de kilómetros por hora, es decir, literalmente mucho más deprisa que una bala» y como consecuencia nuestra galaxia «está siendo violentamente distorsionada y el disco de la Vía Láctea, está siendo desplazado, alargado y retorcido de manera muy violenta». Lo acaba de publicar Jorge Peñarrubia (Universidad de Edimburgo), en la revista Nature Astronomy.

El acercamiento se inició hace unos 700 millones de años, pero hace solo unos 15 millones ambas galaxias se encuentran en un punto de máxima aproximación. El investigador español Peñarruibia intenta profundizar en el hecho, porque para que se produzcan esos efectos, debe jugar un papel relevante la materia oscura (la que no vemos) pero está en ambas galaxias (ver enlace).

Hoy, en el siglo XXI, ¿puede hablarse también desde la Física, del fin de los conceptos espacio y tiempo? ¡Se puede preguntar y hablar de todo, si se explica!

1.- «El fin del espacio-tiempo»

Aunque la materia ordinaria, tal como la vemos y la concebimos actualmente, no es más que el 5% del Universo, no deja de ser importante. Si bien al observar el cielo, parece casi un espacio vacío (no siempre estuvo así), porque lo que vemos es una imagen astral de hace muchos años. La energía de la materia que contiene, es en su mayoría, materia oscura. Es decir, el universo al principio, estaba lleno de materia y de energía, que al expandirse ha creado más espacio del que existía entonces.

Los expertos nos dicen que el espacio ni es inerte, ni está fijo. «La energía del vacío controla el futuro del universo y, posiblemente determinó su origen». Con otras palabras, el espacio se comporta como un medio elástico y se mueve. ¿Puede colapsar?

Y nosotros, ¿dónde estamos? Posiblemente en un espacio y un momento privilegiado que nos permite conocer su origen y su repercusión, pero al mismo tiempo, lo suficiente lejos de El Big Bang, (el gran estallido), momento del que de la «nada» emerge toda la materia, y el origen del Universo. Desde donde estamos, por el estudio de su expansión, podemos llegar a imaginar, no predecir, el fin del Universo.

Hay una conferencia amena, bastante accesible de J.F.T. Barbón, del Instituto de Física Teórica (IFT), cuyo enunciado fue todo un desafío. Por si puede interesar, dejo el video.

2.- Las dimensiones, el universo.

Después de escuchar la exposición del experto del Instituto de Física Teórica sobre la materia (y sus 3 dimensiones: largo, ancho, alto), la energía y el espacio, en la astrofísica, donde el Universo aparece como un espacio multidimensional, en el que existe un inmenso campo multivibracional, y donde todo es vibración, uno se pregunta: ¿eso es todo?

No discuto que sea mucho, pero… ¿la vida es eso? ¿El ser humano es eso? ¿No hay algo más que esa apariencia física, que vemos en 3 dimensiones o 4, si añadimos espacio? Algunos hablan de una 5 dimensión, que siempre ha estado ahí. ¿La Teoría de Cuerdas explica algo más que la vibración? ¿La vibración es todo? ¿Puede haber interacción consciencial entre niveles de distinta dimensión?

¿Son incompatibles los conocimientos científicos y matemáticos con la consciencia y la espiritualidad? ¿Dónde llega la evolución en este campo? ¿No están todas las dimensiones en cada una, aunque potencialmente ninguna sea idéntica a otra y todas se originen, en cierto modo, de la primera? ¿Puede descubrirse también la profundidad de la dimensión mirando más hacia dentro que hacia fuera, si lo esencial es invisible a los ojos? Particularmente a los humanos, por su esencia, les importe descubrir y acercarse y tomar consciencia de esa 5 dimensión.

Si hay un maestro que está de actualidad desde el 2010, y se prodiga en conferencias presenciales a lo largo y ancho de toda España y en muchos países de Iberoamérica, ese es Emilio Carrillo. Fue entrevistado el 18 nov 2020, para hablar sobre «Las dimensiones del universo«.

Reconoce los estudios científicos y señala que no es una casualidad el descubrimiento científico, a finales del siglo XX, (1995) de las ondas gravitacionales.

Señala que actualmente han llegado a contabilizarse 11 dimensiones vibratorias, tal como se había señalado en el Siglo II de nuestra era. Podéis verlo a continuación.

BELMONTE
BELMONTE
Dr. en Ciencias Humanas por la Universidad de Estrasburgo, miembro de CíViCa