Del periodismo a la excelencia, según Gabo

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Por José Manuel Belmonte (Dr. en Ciencias Humanas por la Universidad de Estrasburgo, miembro de CiViCa)

García Márquez se ha ido. Como dijo en su despedida el presidente mexicano Peña Nieto: "ha partido un grande, un hombre verdaderamente grande, pero se queda su obra".

Tal vez interese recordar algunas frases, sobre lo que venimos haciendo diariamente: ver la vida escribiendo, que “no es cegarse a la vida, sino verla más clara”, como dijo A. Gala.

Por José Manuel Belmonte (Dr. en Ciencias Humanas por la Universidad de Estrasburgo, miembro de CiViCa)

García Márquez se ha ido. Como dijo en su despedida el presidente mexicano Peña Nieto: "ha partido un grande, un hombre verdaderamente grande, pero se queda su obra".

Tal vez interese recordar algunas frases, sobre lo que venimos haciendo diariamente: ver la vida escribiendo, que “no es cegarse a la vida, sino verla más clara”, como dijo A. Gala.

García Márquez estuvo también ligado al mundo del periodismo y fue un reportero que retrató el mundo con la lente del "realismo mágico”. Vaya como sencillo  homenaje al gran Maestro.

 “Cuando uno se aburre escribiendo, el lector se aburre leyendo“ (1998).

Si uno se acostumbra a lo que hace es que ha perdido la gana de vivir y por tanto de ilusionar. La rutina es el cáncer del periodismo, de cualquier profesión y de la vida. Para escribir en un folio cualquiera vale, cualquiera.

 Para dar una noticia, hay que saber seleccionarla y  envolverla. Escribir es  adivinar, descubrir y sorprender al lector.  Que no hagan callo las horas, “que no se acostumbre el pie a pisar el mismo suelo”, que diría León Felipe.

Orientar la antena, ser “sensibles a todo viento/ y bajo todos los cielos”. No importa donde se viva.Hay que hacer entender lo que uno percibe.  Y si fuera posible, aderezado con un poco de aroma de romero y retranca.

“La mejor noticia no es siempre la que se da primero sino muchas veces la que se da mejor” (1996).

No se trata de inventar. Tampoco de ahondar siempre en la misma llaga política ni humana. Otra cosa es que se mienta o se falte a la verdad de lo noticiable. Se debe saber que hay cosas que aburren y cansan a la gente, como los separatismos y la ideología, la demagogia y la corrupción. José Manuel Lara dijo que “todo se empezó a joder con el café para todos”. Por eso el periodista Arturo Sanagustín dice que: “ha resultado el café más caro de la historia” y el que desbocó el ansia voraz de los nacionalismos.

Lo mismo pasa con las mil guerras del planeta, incluida la de Ucrania, de las que son tan responsables quienes las empiezan como los cobardes que pudiendo detenerlas desde el principio prefieren no mancharse.

 “Los periódicos han priorizado el equipamiento material e industrial, pero han invertido muy poco en la formación de los periodistas. La calidad de la noticia se ha perdido por culpa de la competencia, la rapidez y la magnificación de la primicia” (1997).

No puede haber primicia todos los días. La investigación no  está reñida con la actualidad. Las prisas no son buenas, ni para una exclusiva. Una sólida base de formación y de saber ir un paso por delante de la actualidad, es capital. Hay un periodismo de raza que gana credibilidad sin hacerse notar.

Estar, ver, contar, pero sin mentir ni echar fuego. “El periodismo es la profesión que más se parece al boxeo, con la ventaja de que siempre gana la máquina y la desventaja de que no se permite tirar la toalla” (Textos costeños. Barcelona 1992). ¡Qué difícil ser neutral! El tiempo apremia, es inexorable, tritura los hechos. Hay quien no espera a que llegue la madurez para hacer la cosecha. No todo vale con una pluma, ni con la rapidez de un móvil.  

Quien tiene los ojos acostumbrados al paisaje, puede levantar una liebre, pero no lo hará nunca antes de tiempo.“En la carrera en que andan los periodistas debe haber un minuto de silencio para reflexionar sobre la enorme responsabilidad que tienen” (1989). Aunque siempre vayan contra reloj, los mejores medios no suelen lanzarse antes de estar seguros.

En el periodismo también se impone la humildad. “He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir”.

 “El peor daño que se puede hacer a una persona es darle todo… evitarle el esfuerzo, impedirle que trabaje, que proponga, que se enfrente a los problemas y (a las posibilidades) de cada día, que tenga que resolver dificultades. Regálele todo: la comida, la diversión y todo lo que pida. Así le evita usar todas las potencialidades que tiene, sacar recursos que desconocía y desplegar su creatividad” (A. C. Aristizábal Uribe, anacauribe@gmail.com).

Con la ilusión con que un principiante se gana un puesto de trabajo… ”Hay que empezar con la voluntad de que aquello que escribimos va a ser lo mejor que se ha escrito nunca, porque luego siempre queda algo de esa voluntad” (El País, España. 13 de diciembre de 1998).

No se puede comenzar por el tejado. Según Gabo, “La crónica es la novela de la realidad” (1991).

La perfección se va imponiendo. Se aprende en contacto con la vida, con el lenguaje, con el folio en blanco, con el adelgazamiento de la piel y la sensibilidad de quien escribe. Con imaginación, utopía y realismo. Hay que crear."Si uno no crea, es cuando le llega la muerte" dijo en 1994.

Para lograr alguna meta, mejor sin acritud. La oscuridad y la noche es noche y el dolor y la injusticia están ahí. Pero es mejor buscar la aurora.“Si yo tuviera un corazón, escribiría mi odio sobre el hielo, y esperaría a que saliera el sol”.

A ese estado, a esa vitola de calidad, se llega, -si se llega-, poniendo todo el empeño, con mucho sacrificio y capacidad de sufrimiento. Con fortaleza, claridad, discreción y constancia para mantener la ilusión primera.  Sin perder la capacidad de asombro y de observación.  “He aprendido que aquí existió un mundo donde prevaleció el sufrimiento y la injusticia, pero donde conocimos el amor y donde fuimos capaces de imaginar la felicidad”.

Mis padres durmieron tranquilos desde que les hice saber que en el periódico ganaba bastante para sobrevivir. No era cierto. El sueldo mensual de aprendiz no me alcanzaba para una semana”(2002).

La inspiración suele llegar si nos encuentra en la brecha, trabajando. Y si llega, será tanto una fuente de creación como una recompensa y una satisfacción.“El periodismo me ha ayudado a establecer un estrecho contacto con la vida y me ha enseñado a escribir. La obra creativa, de fantasía, ha dado valor literario a mis trabajos como periodista” (1979).  Esa experiencia de grandeza, tiene la maduración silenciosa y constante de la buena solera. Termina siendo un regalo si se respeta la libertad de creación y de expresión. Es pasar un folio por el alma.

Su obra es una joya, que se apreciará  y valorará mejor con la distancia del tiempo. Gracias al hábito de la escritura, se puede llegar a la excelencia. El verso existe, porque hay momentos especiales. Colombia y Méjico, o mejor toda Iberoamérica vive en sus obras, en su soledad.

La gloria, que en algunos casos se disfruta, puede estar físicamente lejos de la tierra natal y, paradójicamente no estar a la luz del día, sino a muchos metros bajo tierra. Puede llegar de forma estática o ser contemplada en movimiento.  Puede verse, en el idioma original o en otro idioma del planeta. Así, pueden leerse fragmentos de su obra o  una antología.  La vida loca de los genios, encuentra a su manera la ocasión propicia. Suelen confluir o sincronizar el gusto por la cultura y las artes, los mitos y el dinero.

 “Le jour de gloire”, le llegó a García Márquez, en la tierra de Tolstoi, Pushkin, Dostoievski o Chéjov. Allí, en abril de 2012 fue homenajeado a los 85 años. Lo fue durante muchos meses. El Metro de Moscú, y concretamente la estación “Mezhdunaródnaya” fue la sede del lanzamiento del proyecto “La Poesía en el Metro” que comprendía la circulación del “tren temático” de ocho vagones, cada uno de los cuales fue decorado con fotografías del escritor y paneles con fragmentos de sus obras, poesía y prosa, en español y en ruso. Aquel tren circulaba  por la “línea celeste” del metro de dicha ciudad. Allí pudieron disfrutar los pasajeros del subterráneo, lo que él había regalado al mundo. La ciudad y la embajada de Colombia, lo inmortalizaron, sobre todo, con el famoso soneto al amor:

“Si alguien llama a tu puerta, amiga mía/, y algo en tu sangre late y no reposa/ y en su tallo de agua, temblorosa/, la fuente es una líquida armonía.

Si alguien llama a tu puerta y todavía/ te sobra tiempo para ser hermosa/ y cabe todo abril en una rosa/ y por la rosa se desangra el día.

Si alguien llama a tu puerta una mañana/ sonora de palomas y campanas/ y aún crees en el dolor y en la poesía.

Si aún la vida es verdad y el verso existe. Si alguien llama a tu puerta y estás triste/,

abre, que es el amor, amiga mía”.

BELMONTE
BELMONTE
Dr. en Ciencias Humanas por la Universidad de Estrasburgo, miembro de CíViCa