Los niños y el cumpleaños de Jesús

La otra cara de los avisos a la Humanidad.
23/12/2017
CíViCa desea a todos sus asociados y amigos una Feliz Navidad
23/12/2017

Por José Manuel Belmonte, Dr. en Ciencias Humanas por la Universidad de Estrasburgo, miembro de CíViCa. Publicado en el Blog del autor Esperado La Luz, el 23 de Diciembre de 2017.

Muchos humanos no saben quién es Boriska, que ahora tiene 21 años. No es extraño, sabemos poco de casi todo y de casi todos. Boriska hace tiempo no se llamaba así. En épocas pasadas y en vidas pasadas ha vivido en Marte. Ha tenido amigos en Marte y en otros planetas. Ha sido piloto en naves espaciales y ha viajado no solo en el espacio sino también en el tiempo. Afirma que ha venido aquí, para ayudar a salvar la Tierra de una posible guerra catastrófica. Cuando era niño ya dijo que la Humanidad cambiará cuando se descubran los secretos de la Gran Esfinge.

Se llama Boris Kipriyanovich, y nació en Moscú.  Cuando era niño era muy tímido, al que no le gusta hablar ni de gente de aquí ni de su pasado en otras vidas. Es un niño especial, que ha tomado cuerpo humano, aunque hace muchos años no vivió en este planeta. Si se le preguntaba por el lado positivo, aún podía decir algo. En el Proyecto Camelot le hicieron una entrevista en octubre de 2007. Su madre y su abuelo confirman algo de lo que les cuenta y sabe.  La entrevista fue subida a Youtube en 5 partes. Puede seguirse sin problema en el siguiente enlace, con subtítulos en español en el VÍDEO ADJUNTO.

Si Boris está aquí y viene de Marte, ¿hay algún otro niño en la Tierra que haya venido de otro  lugar astral?

Por supuesto.  Vienen de otra dimensión, y recuerdan lo que han visto y vivido. Por ejemplo Flavio y Marco Cabobianco. Según ellos vienen del Sol. Su nivel de consciencia es muy abierto, muy cálido y muy amoroso. Vienen con una percepción espiritual que les hace ver otros niveles en la realidad y no solo el aspecto material.

Como han dicho los científicos, la Tierra pasa por una situación difícil. Todos deberíamos ayudar a preparar el cambio. Personas como estas y otras ayudan a preparar y tomar conciencia del cambio que se avecina en este planeta. Los adultos tenemos prejuicios para entender a las almas y a los niños. Tenemos que aprender a escuchar y ver lo inexplicable y saber que el planeta es un ser vivo.

Marco, con 3 años, fue a la habitación de sus padres y les dijo que necesitaba un hermanito, porque él tenía la misión de enseñar a su hermano y ayudarle a adaptarse a este planeta.

Flavio, el más joven, a los 8 años escribió el libro «VENGO DEL SOL».  Y dice que su misión es «informar y preparar a los humanos para el cambio que pasará en la Tierra».

No hablan de encarnar aquí y ahora,  porque es verdad que han vivido en otro plano o en otra dimensión, pero cuando hablamos de encarnar y desencarnar, entendemos morir, y volver a la realidad de nuevo.  En este plano, aquí, hay espacio y tiempo. Pero el alma no necesita eso. Puede estar al mismo tiempo en varias realidades. No es lineal.

He vivido varias vidas, pero  no hay muerte. Están aquí en una nueva experiencia de la «totalidad».  Es cierto -dice- que su cuerpo le pesaba, porque este Planeta es muy denso. Entiende que Dios nos crea y está en cada uno y en  todos. Vivir eso, en cada instante, es conocerlo de otro modo. No es pensar en un ser allá arriba, distante y con barba. Somos partecitas del sol, somos Dios.

Tienen recuerdos de otros mundos y están aquí de paso, para cumplir su misión.  Su madre, como otras muchas personas, no estaba muy centrada en temas espirituales. Por eso le sorprendió que el niño, Marco, con tres años le preguntara: «¿Mamá, por qué no me hablas de Dios?… Es lo único real. La muerte no existe». «Mamá , estas triste, porque no estás conectada con Dios». «Dios está fuera y está en nosotros. Nosotros somos partecitas de Dios y Dios es parte nuestra». Tenemos que abrirnos a otro nivel de conciencia, más espiritual.

Marco, le dijo a su madre, antes de que ella supiera que estaba embarazada, que su hermanito venía para ayudarle a él  o entre los dos, «hablar de Dios».  Pueden VER EL VIDEO siguiente:

Navidad es un nacimiento o un cumpleaños, el de Jesús

Se celebra en estas fechas el cumpleaños de un NIÑO que vino a cambiar y salvar, pero él no nos encuentra y muchos no lo perciben. Todos están invitados a la fiesta de su CUMPLEAÑOS.  La mayoría de los humanos no percibe más que el aspecto material. Está en la fiesta y las vacaciones, pero sin percibir al PROTAGONISTA: Jesús de Nazaret. En realidad, entre preparativos, compras, viajes, comidas y bebidas, ni se alegran por Él y su  Nacimiento, ni se agradece, ni se le da la bienvenida, ni se le tiene en cuenta.

Si cada vez mas humanos perciben y hablan de ello y descubrimos seres que habiendo vivido en otra dimensión, intentan ayudar para que la Humanidad suba del peldaño de lo puramente material al de la consciencia y la espiritualidad, deberíamos ser capaces de escucharlos. Pueden suceder pronto grandes cosas. ¿Están ya sucediendo?

Los niños y jóvenes de que antes he hablado, manifiestan, sin complejos, lo que muchas personas están percibiendo: «un vacío tremendo» que, se nota especialmente en estas fechas. Un vacío que se intenta llenar -de forma consciente o inconsciente- con regalos, comidas o fiestas. Pero más parece una forma de evasión de nosotros mismos.

Alguien que vivía así, un poco alegremente, en el siglo IV, llamado Agustín de Hipona, cuenta en el libro VIII, capitulo 12, nº. 29, de las Confesiones, que se encontraba en el jardín de su residencia de Milán, cuando escuchó una voz infantil (como de una casa vecina) que decía “Toma, lee”.  Abrió  el Libro y leyó el primer pasaje que se ofreció a sus ojos:

No en comilonas y embriagueces, no en lechos y en liviandades, no en contiendas y emulaciones sino revestíos de nuestro Señor Jesucristo y no cuidéis de la carne con demasiados deseos“. (Rom. 13, 13).

Agustín cayó en la cuenta y comprendió que el texto se refería a él.  Como si se le hubieran abierto los ojos a la realidad, pasado un tiempo, escribió uno de los textos más bellos y profundos de su historia personal y de la literatura universal.

» ¡Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva,
tarde te amé! y tú estabas dentro de mí y yo afuera,
y así por de fuera te buscaba; y, deforme como era,
me lanzaba sobre estas cosas que tú creaste.

Tú estabas conmigo, mas yo no estaba contigo.
Reteníanme lejos de ti aquellas cosas que,
si no estuviesen en ti, no existirían.

Me llamaste y clamaste, y quebraste mi sordera;
brillante y resplandeciente, y curaste mi ceguera;
exhalaste tu perfume, y lo aspiré, y ahora te anhelo;
gusté de ti, y ahora siento hambre y sed de ti;
me tocaste, y deseo con ansia la paz que procede de ti».

Recientemente han puesto música al texto. Puede escucharse en este video.

En todo caso, es comprensible que para Alguien que está aquí y cumple años, resulta casi absurdo o por lo menos paradójico, que haya invitado a todos los humanos, -no solo a los católicos-, a su Fiesta de Navidad, y que, por grupos, más o menos grandes, lo celebren, sin dejarle a El entrar y sin acordarse de quien cumple los años, les da todo y les ha invitado. Para EL, cada uno es importante. Pero, sin El, ¿qué es la Navidad?

Feliz Navidad 2017.

BELMONTE
BELMONTE
Dr. en Ciencias Humanas por la Universidad de Estrasburgo, miembro de CíViCa