Datos inquietantes; «ángeles blancos» y otra información.

La educación no es el problema: son los niños.
03/02/2020
Jornada Veritatis Splendor sobre Transhumanismo y Posthumanismo.
03/02/2020

Por José Manuel Belmonte, Dr. En Ciencias Humanas por la Universidad de Estrasburgo, miembro de CiViCa. Publicado en su blog Esperando la Luz el 1 de febrero de 2020.

El coronavirus 2019-nCoV puede provocar neumonía con síntomas como fiebre alta, tos seca, dolor de cabeza y dificultad para respirar.     Se extiende desde Wuhan (China) sin control.  Elprimer síntoma  se detecta el 8 de diciembre 2019. Se comienza a investigar el 31 de diciembre y se da aviso a la OMS.       Según los primeros casos de la epidemia, afectaron a personas que habían estado en un mercado de la localidad de Wuhan. Parece que el primer contagio se originó a partir de alguno de los animales del mercado, sin identificar. El análisis de su genoma, puede proceder de un virus endémico en poblaciones de murciélagos pero se desconoce si el virus ha pasado directamente de los murciélagos a la especie humana o lo ha hecho a través de otra especie que ha actuado como intermediario.

La primera víctima se produce el 9 de enero.  El día 13 se detecta un caso fuera de China. Se confirma que el Coronavirus se transmite entre personas.

Desde el 23 de enero, puede decirse que, por primera vez en la historia, se han puesto en cuarentena 18 millones de personas. De hecho, la ciudad de Wuhan (11 millones de personas) y de la cercana  Huanggang (7,5 millones) han sido total o parcialmente cerradas y sus transportes bloqueados, para evitar los desplazamientos internos y la entrada o salida de personas.

¿Cómo se vive allí?  Ver vídeo:

En China se han cerrado comercios, colegios, empresas e incluso se han cancelado eventos deportivos, con lo que la epidemia, golpea la provisión de artículos y el suministro de alimentos, -los supermercados están bajo mínimos- por lo que es una amenaza para la economía china.

Pero además, se mantiene al resto de la población en alerta por que este virus es «muy agresivo» y porque «se contagia fácilmente». Sin embargo  la OMS  descartó, en un primer momento, decretar la emergencia internacional.

1) El año nuevo chino ha comenzado de forma preocupante.

Según el calendario chino el año que ahora comienza, es el 4.715, -el año de la rata-, equivalente a nuestro 2.020.

Las entidades chinas en muchas ciudades, suspendieron la celebración del Año Nuevo chino, debido al impacto que ha tenido el dramático brote de coronavirus que se ha producido en su país.

Pero, ya hoy mismo, 30 de enero, todo el territorio de China está afectado por el coronavirus. La ciudad de Wuhan, epicentro del coronavirus 2019-nCoV, cumple ya una semana de aislamiento. En comparación con la vitalidad de la semana anterior, ahora parece una ciudad fantasma.

China dice que el coronavirus ya es contagioso antes de causar síntomas.

Las compañías aéreas están cancelando sus vuelos hacia China, y  se están repatriando -conjunta o por naciones individuales- los extranjeros atrapados en China. Los españoles viajan ya de regreso, en un avión británico, con escala en el Reino Unido y cuando lleguen, -aunque están bien-, tendrán que pasar unos días de cuarentena en un hospital de Madrid.

Según Comisión de Salud de China los datos al 30 de enero hay ya 170 bajas y 7.800 infectados. Con ser alarmantes los datos, lo peor es la duda de los mismos y de la transparencia, desde el minuto uno.

Médicos y científicos dicen que, el virus es más contagioso pero menos virulento de lo que pareció en un principio. Según ellos, los coronavirus son una amplia familia de virus que pueden infectar a numerosas especies de animales,  entre ellos la especie humana.

Al prestigioso Dr. Cavada esos datos y esa situación, ha dicho: «me da que pensar, me preocupa». Y sobre los muertos, ha añadido «No hace falta ser muy listo como para pensar que son 10 o 100 veces más».  Hay ya  muchas personas afectadas por el virus y en varios países. De hecho, una semana después de  haber descartado declarar la emergencia internacional, el comité de expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Organismo de Naciones Unidas especializado en gestionar políticas de prevención, promoción e intervención en salud a nivel mundial, ha declarado la Emergencia de Salud Pública Internacional.

La OMS no desconfía ni de los datos de la Comisión de Salud China, ni de su capacidad para combatir la epidemia, pero si teme que el virus llegue a países incapaces de pararla.

Las empresas, contienen la respiración, los trabajadores tiemblan y los mercados se desploman. Están funcionando, sin dar a basto, las empresas que confeccionan mascarillas y artículos de primera necesidad.

Obreros y especialistas de toda la fuerza colectiva, dirigidos por ingenieros, intentan construir  -contra reloj- en 10 días, un hospital, para atender a los pacientes, porque los hospitales estás desbordados o colapsados. El nuevo hospital, se va a poner en pie en un área de 25.000 m, en un barrio periférico de Wuhan. En principio tendrá capacidad para 1.000 camas de afectados por el coronavirus. Quieren inaugurarlo el 3 de febrero. No hay duda de que este esfuerzo colectivo refleja una situación preocupante y una respuesta  solidaria y extraordinaria. Es un récord pero, no el primero. Ya lo hicieron -en 7 días-  en Xiaotangshan en 2003, para combatir el SARG. Síndrome Respiratorio Agudo y Grave, causado por una cepa de coronavirus, que puede causar el resfriado común. (Se cree que la epidemia de 2003 empezó cuando el virus se propagó a partir de pequeños mamíferos).

2) Los  verdaderos héroes:»los ángeles blancos».

Quienes trabajan en Wuhan, casi hasta la extenuación son «los ángeles blancos».  Los baise tianshi: «ángeles blancos» por el color de los trajes de plástico que les cubren de la cabeza a los pies, y son incansables (médicos y sanitarios);  y, «ángeles» porque su esfuerzo es sobrehumano y por la voluntariedad con que ponen en riesgo sus vidas, para salvar o por lo menos ayudar, a los afectados.

El periodista, Lucas de Cal, enviado especial de El Mundo, quedó atrapado en Wuhan hasta el día 30 de enero, tuvo ocasión de visitar algún hospital. Este es su testimonio: «Después de este tiempo aquí encerrado, tengo claro quiénes son los verdaderos héroes de esta historia: los médicos y demás sanitarios que se están jugando la vida en situaciones límite en los hospitales, tratando a los pacientes contagiados. Han estado desbordados, muchas veces sin medios, sin dormir, corriendo de un sitio para otro… Los médicos de Wuhan han dado una lección, sin duda alguna, de esfuerzo y trabajo a la hora de afrontar una crisis sanitaria como ésta»…»Me sigue llamando la atención que en sus trajes de protección, los sanitarios tengan en la espalda inscritos sus nombres y mensajes motivadores… Tipo: «Eres el mejor«.

“Los trabajadores sanitarios están desamparados y no tienen alternativa”.  La televisión nos ha mostrado «a doctores y enfermeras, llorando, y  a punto de colapsar y desmayarse: ¡toda persona tiene un límite!”

El contagio es más rápido y peligroso de lo que se esperaba en un principio. «Una persona que haya contraído el virus puede transmitirlo a otra antes de que aparezcan síntomas, durante el período de incubación de la infección, que oscila entre 1 y 14 días, dijo Ma Xiaowei en una comparecencia ante periodistas. Y añadió: «Según información clínica reciente, la capacidad del virus de dispersarse parece estar volviéndose más fuerte».

En la tarde noche del 30, comienza la peripecia de su repatriación  de personas de varios países, entre ellos un grupo de españoles que han tenido que superar hasta 3 controles sanitarios antes de subir al avión.

Día 1 de febrero, hoy, que subo este escrito. Los contagiados por el coronavirus en todo el territorio chino suman este sábado 11.791 casos, es decir, 2.102 más que ayer. La cifra de fallecidos ha crecido en 46 personas, de las que 45 eran residentes de Hubei, la provincia en la que está Wuhan. Hubei acumula ya 192 muertes desde que comenzó el brote y 7.153 infectados.

No se olvide, que, la epidemia se ha extendido ya a 23 países, y lo que sucede en China, puede suceder en otros lugares. Están llegando vídeos a las Redes Sociales, en donde, las personas  se desploman y caen, en los trasportes públicos, en los hospitales y en las calles, sin que nadie se acerque siquiera,(hasta la llegada de los sanitarios) por temor a contagiarse. (Espero que la imaginación del lector supla y me dispense de ofrecer el vídeo que circula por las Redes Sociales). Hasta ahora, no hay vacuna. Pese a la velocidad en que allí se puede construir un hospital para 1000 camas, los laboratorios dicen que necesitan por lo menos 40 días para intentar una vacuna.

En estas circunstancias, la pregunta clave, es ¿se podía prevenir?  Y en ese caso ¿por qué no se ha hecho antes? Y, una tercera pregunta, el personal que debe atender a las personas y equipajes procedentes de China o de lugares donde hay infectados, ¿disponen de la protección adecuada y la información suficiente?

3) Si se puede detectar, ¿por qué  no avisar, investigar y prevenir?

Desde comienzos del nuevo milenio, se han detectado ya 3 brotes importantes y diferentes de coronavirus: el SRAS-CoV, que se inició en China en 2002 y afectó a más de 8.000 personas; el MERS-CoV, coronavirus causante del síndrome respiratorio que surgió en 2012 en Arabia Saudí y, actual coronavirus 2019nCoV, que se detectó  en la ciudad de Wuhan que ha causado, hasta el momento,  213 muertos en China.

Pero además, curiosamente han ocurrido epidemias o pandemias importantes en 1320, 1520, 1620, 1720, 1820, 1920 y ahora en 2020. ¿Pura coincidencia? ¿Tiene algo que ver la coincidencia de cada 100 años?

Mi pregunta es, con los medios que la Humanidad dispone actualmente ¿no se puede hacer más? ¿Hay que resignarse a la llegada cíclica de pandemias?

Un simple apunte sobre la tecnología. Si usted usa el móvil, sabe que le están espiando. Apenas se aleje de su casa, el móvil le dice que desde donde se encuentra, si toma la calle tal o carretera equis,  (que está despejada o no) llegará en un tiempo determinado.

Luego, hay tecnológicas que en su base de datos saben mucho antes, e informan a los gobiernos, de muchas más cosas que lo que los gobiernos y autoridades sanitarias nos hacen creer.

De hecho, una inteligencia artificial, (un software canadiense) que rastrea múltiples fuentes de datos masivos para detectar posibles brotes o la posible propagación de enfermedades, advirtió sobre la enfermedad. La empresa BlueDot a través de análisis masivos de datos de Internet (de medios de comunicación, de datos oficiales, de enfermedades de animales o plantas e incluso de comentarios vertidos en foros), en tiempo récord, dispuso de resultados para anticiparse a los datos oficiales.

Los hechos: 1) BlueDot detectó un posible foco de infección del virus en Wuhan;  2) acertó que el brote podía estar en un mercado de la ciudad donde se vendían animales, vivos o sacrificados; y 3) dijo hacia dónde se podría propagar en los primeros días, por el tráfico de personas Bangkok, Seúl, Taipei y Tokio. Luego, » los clientes de esta empresa, -normalmente gobiernos o instituciones sanitarias-, conocían con días de antelación que algo estaba pasando en Wuhan. (ver enlace)

Ultimo dato positivo: ya hay un detector del virus en el mercado,  gracias a la empresa Genetic Analysis Strategies pionera en España, ubicada en Elche (Alicante)  que ha lanzado el primer kit genérico para detectar el coronavirus 2019-nCoV.

Es un sistema de diagnóstico en tiempo real, en formato Monodose, de uso individual, contiene todos los reactivos, a los que solo se necesita agregar la muestra. Es el primero disponible comercial para una detección rápida del nuevo virus.

Además, se sabe que Google compró recientemente la empresa de pulseras de actividad y relojes inteligentes Fitbit. El software de estos productos también es capaz de  detectar síntomas  de gripe o contagio.

Sería de desear y así lo esperamos que, la epidemia empiece a remitir cuanto antes. Y,  con  un poco de ironía,  agradecer que, en 2120, las empresas y los ciudadanos puedan estar más prevenidos, gracias a que los gobiernos avisen rápida y verazmente a la población; y, si fuera posible, ofrezcan, ya entonces, la correspondiente vacuna. ¡Aunque la mayoría no llegaremos a verlo!

BELMONTE
BELMONTE
Dr. en Ciencias Humanas por la Universidad de Estrasburgo, miembro de CíViCa