Las “grandes preocupaciones” para el sistema de salud de los EE.UU. tras la esperada abolición de la sentencia Roe v. Wade.

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Por Nicolás Jouve, Catedrático Emérito de Genética, Presidente de CiViCa y vocal del Comité de Bioética de España.

En un artículo publicado el 14 de mayo de 2022 en The New England J. of Medicine por Lisa H. Harris, M.D., Ph.D, habla de  las consecuencias para el sistema de salud de los EE.UU., y la resistencia a admitir la revocación de la sentencia Roe v. Wade. El artículo se refiere fundamentalmente al Estado de Michigan, en el que el aborto será ilegal, pero en realidad se refiere a todos los Estados de acuerdo con las distintas legislaciones.

En este artículo se demuestra la increíble falta de sensibilidad y de argumentos éticos en favor de la vida del no nacido y  la gran preocupación que causa la ilegalización del aborto en cuanto sea firme la revocación por la Corte Suprema de los EE-UU. del caso ROE v. Wade.

Los argumentos son de todo tipo, pero sobre todo revelan los temores de alterar un sistema más preparado para el aborto que para la maternidad. Basten algunas de las afirmaciones que se explican in extenso en el artículo:

  • En Michigan, podremos continuar brindando atención al aborto «preservando la vida» (de la madre en caso de riesgo para su salud).
  • En los los estados donde el aborto sea ilegal, las tres opciones posibles serán: irse a abortar a otro Estado, autogestionar el aborto o dar a luz. Las tres afectarán y tendrán enormes efectos para el sistema de salud.
  • Tener que irse a otro Estado a abortar será muy costoso y difícil para los jóvenes por los costes económicos, las largas distancias a recorrer y el tener que desplazarse cargando con otros hijos en caso de ser padres.
  • Las aseguradoras deberán decidir si cubren el aborto fuera del estado y los gastos de viaje asociados.
  • Los recursos humanos de los sistemas de salud se verán afectados.
  • Se afirma que más de 20 años de experiencia muestra que las embarazadas pueden abortar de manera segura en casa después de recibir la aprobación en un consultorio médico de la mifepristona y misoprostol, aprobados por la FDA.
  • Sin embargo, las pacientes sin acceso a estos medicamentos: aquellas sin acceso a Internet o una tarjeta de crédito, etc. tenderán a usar métodos que son ineficaces, inseguros o, aún peor, peligrosos.
  • En dichos casos, aumentarán las necesidades de atender a las pacientes que hayan abortado en casa, por las posibles secuelas y efectos derivados.
  • Se señala la incapacidad de los servicios de maternidad en Michigan (dice textualmente, que tienen desiertos de atención a la maternidad, se supone que no al aborto). Es decir aumentarán los problemas para atender el aumento de demanda de los servicios de maternidad a las mujeres que decidan dar a luz. Con consecuencias también para la atención a los recién nacidos.
  • No está nada claro que pueda atenderse una espectativa de  aumento de demanda de las redes de seguridad médica y social para familias de niños con discapacidades o necesidades médicas complejas .
  • Se afirma textualmente que: “La mortalidad materna aumentará porque el aborto es mucho más seguro que el parto”.
  • Se intensificarán también las necesidades de salud mental perinatales de las pacientes embarazadas que continúan embarazadas sin desearlo, incluidas las resultantes de la agresión sexual, estresando aún más un sistema de atención de salud mental sobrecargado.
  • Se prevé un aumento de casos de denuncias (medicina defensiva) y acusaciones de actividad criminal. Las prácticas de atención de infertilidad pueden necesitar detener la provisión de la reducción embrionaria para embarazos multifetales resultantes de la superovulación o la fertilización in vitro (FIV).
  • Las carencias de formación en la práctica del aborto… Dentro de una generación, puede que no quede nadie para realizar abortos de «salvavidas».
  • Dado que los servicios de aborto están principalmente tripulados por mujeres, no está claro cómo funcionarán los sistemas de salud cuando esta importante fuerza laboral esté embarazada, con licencia parental o viajando para el cuidado de abortos.

Tras la lectura de este artículo  solo queda reflexionar punto por punto todo lo que en él se recoge, pero por encima de las exagenraciones y falsas afirmaciones que en el se recogen lo que más sorprende es el absoluto olvido de que abortar significa acabar con la vida del no nacido y que, además de este bien a proteger, está también otro valor inmenso a atender: la maternidad.

Nicolás Jouve de la Barreda
Nicolás Jouve de la Barreda
Catedrático Emérito de Genética de la Universidad de Alcalá. Presidente de CiViCa.