Amar en la vejez.
27/03/2022
«El aborto solo obedece a razones ideológicas del feminismo radical». Entrevista a Nicolás Jouve
27/03/2022

Por José Manuel Belmonte, Dr. En Ciencias Humanas por la Universidad de Estrasburgo, miembro de CiViCa. Publicado en Esperando la Luz el 26 de marzo de 2022.

Se sabe que el aborto es un acto médico que pone fin al embarazo. Y sabemos más, no te engañes, quien decides eres tú.

Se viene imponiendo, desde hace años en teoría y en la práctica, en medios oficiales y en organismos internacionales, que el aborto es «una necesidad básica de la salud sexual de mujeres, niñas o jóvenes embarazadas».

El primer paso, desde el principio, es asociar aborto y salud. La ideología feminista y los medios auto denominados defensores de la mujer, son cada vez más contundentes en la medida que cuentan con más dinero, más personal y medios oficiales -en prensa, radio, Tv y Redes Sociales. La «salud sexual y reproductiva» de la embarazada. El término, tuvo su origen en la “Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo de Naciones Unidas” (CIPD) que tuvo lugar en El Cairo el año 1994.

Teóricamente la salud sexual y reproductiva estaría implícitamente ya en la Declaración de los Derechos Humanos de 1948 cuando además de reconocerse el derecho de todo ser humano a la salud se recoge por primera vez una alusión directa a la salud materna e infantil en el capítulo 25.2 donde se señala que «la maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales«. ¡También el niño, pero eso no convenía ponerlo en valor!

El segundo paso: asociar el aborto al derecho de la mujer. Se ha pasado del derecho a defender la interrupción legal del embarazo, seguro y gratuito, a como «derecho humano de la mujer».

Desde el V Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, celebrado en Argentina en 1990, la Asamblea del Movimiento Feminista Latinoamericano, resaltó las complicaciones del aborto inseguro y clandestino como primera causa de mortalidad de las mujeres en muchos de los países de la región. Para dicho feminismo, la cifra sería de medio millón de muertes maternas por año, aunque no se dieron datos de ningún país. Así que escogieron el 28 de septiembre como el Día por la Despenalización del Aborto o Día de Acción Global para reclamar un Aborto legal, seguro y gratuito.

El tercer paso: el Parlamento Europeo, presionando a los estados para que aprueben el conocido como «informe Matic», presentado por el eurodiputado croata Predrag Matić del grupo socialdemócrata. El 22 de julio de 2021, el Parlamento Europeo dio el visto bueno al informe y lo convierte en derecho. Insta a los países miembros a eliminar cualquier obstáculo en el acceso a la interrupción voluntaria del embarazo (IVE) y lo considera como un «derecho humano», en el marco de la salud de la mujer.  Pero, además pretende que esa práctica sea garantizada por La Sanidad Pública de los países miembros, aunque suponga menoscabar el derecho a la objeción de conciencia de los profesionales sanitarios.

Cuarto paso: la dotación económica. España, que ya contaba con el Feminismo en el gobierno, y en la práctica, sugería el aborto y lo financiaba en las «clínicas abortistas»desde el 8 de marzo, Día de la Mujer, presentado por Irene Montero el gobierno aprueba un gasto de 20.319 millones para un Plan Estratégico de Igualdad, (serían 3.280.797.000.000 ptas. o, 22.351.000 dólares).

Es decir, una locura, pues supone, el equivalente para 2022, en España, al presupuesto de tres ministerios: Educación y Formación Profesional, 6.036 millones; Sanidad, 5.434 millones; y el de Agricultura, Pesca y Alimentación, 8.934 millones.

Atrás queda la despenalización legal del aborto en 3 supuestos (violación, malformación del feto o peligro para la vida de la madre), poco después, la despenalización del aborto por plazos, y en menos de un siglo, a que la ideología feminista llegue hasta conseguir alcanzar y manejar el mayor presupuesto de un país, y la creencia de que acabar con la vida de su hijo sea considerado para la madre, un derecho humano.

No parece que la ideología, el relativismo y el dinero, sean más importantes que los principios éticos, las personas, las convicciones y los derechos individuales, ya que:

La vida es el derecho humano, en que se asientan todos los demás.

El último dato mundial publicado hasta hoy, dice: «El aborto nuevamente es la causa número uno de muertes –globales– en 2020, con un récord de 42.7 millones de bebés neonatos asesinados en el útero, según datos proporcionados por Worldometer”.

Deje, por un momento, a un lado lo que usted opine sobre el tema –sobre el aborto-, relea varias veces la cifra. De los 196 países, los más cercanos, en número de habitantes en esa fecha de 2020 fueron: Irak que ocupaba el puesto 36 con 40.222.000; y Ucrania en el puesto 35, con 43.733.000. España ocupaba el número 30, en ese ranking (ver enlace).

Es decir, que, en un año, han desaparecido por aborto, tantas personas que podrían ocupar el puesto 36 en la pirámide internacional de seres humanos, por países. Y, no fallecieron a causa de una guerra o una masacre, como la de Ucrania, sino por la decisión del ser más cercano, su madre, que lo tenía en su vientre. Decisión de 42,7 millones de madres. Posiblemente el resto de conciudadanos, no lo sabían y no encontraron un buen maestro o un buen guía; pero sus respectivos países sí, y no ayudaron a la mujer-madre, al quedar embarazada y desorientada.

(Y parece que la tendencia va en aumento, ya que en 2019 se practicaron 99.149 abortos en España, que eran 3.232 más, que en 2018).

La dictadura del relativismo.

Hoy para ilustrarlo, solo basta recordar un hecho que saltó a los medios, por el escándalo de los abortos tardíos, que se realizaban en clínicas abortistas. Una periodista extranjera entró con cámara oculta fingiendo estar embarazada de siete meses o tal vez 30 semanas y preguntó al médico abortista si tendría algún problema en practicarle un aborto de siete meses. Respuesta escueta: El único problema es que pueda Vd. poner aquí 4.000 euros. El caso es que la supuesta embarazada regresó después, no con cámara oculta, sino con otro periodista que porta una cámara de televisión, intentando hacerle una entrevista al «médico», que muy molesto les expulsa diciendo: “Vds. tienen su moral, yo tengo la mía. Váyanse Vds. con la suya y déjenme a mí con la mía”. Luego…se hacían, aunque es complicado, y depende del dinero.

En esas clínicas al igual que la estadounidense Planned Parenthood, teóricamente dicen ser organización sin ánimo de lucro que ofrece servicios, de IVE. Pero se sabe que, además de cobrar el aborto, tienen que desprenderse de los fetos y negocian vendiendo las partes del bebé, para empresas especializadas en vacunas (que utilizan células madre embrionarias), cosméticos, o potenciadores de sabor, etc. ¿Todo es cuestión de dinero?

La vida que se tiene, se defiende.

A lo largo de la historia han existido personas como Buda, Confucio, Jesús de Nazaret, Mahoma, etc., de reconocido prestigio que son respetados como Maestros.

Cada uno de ellos, a su modo han llamado a la responsabilidad personal, buscar la verdad en la vida y la iluminación, dejando el egoísmo, la codicia y el odio, porque son «venenos» que anidan en el corazón y de los que no puede culparse a los demás.

La Plataforma Sí a la Vida convoca a la sociedad civil, a celebrar juntos el Día Internacional de la Vida, que se conmemora en todo el mundo cada 25 de marzo (cada ciudad decide el día). Tal vez se pueda acabar con algo de sufrimiento en el mundo y en el interior de las personas.

Con la sabiduría milenaria, escuchando al Maestro que uno prefiera, se puede acabar o minorar el sufrimiento existente.  Algunos piensan que no hay caminos para la paz, sino que la paz es el camino.  Pues proponen en sus enseñanzas algunos caminos para alcanzar la meta.

El principio que está presente en prácticamente todos los códigos éticos de las diferentes culturas, es el de no matar o atentar contra la vida de otros. Eso no concierne solo el aspecto físico, se extiende también al psíquico y al espiritual. Somos seres que nos entendemos por la palabra. La palabra da vida o la quita. Debería nacer de un corazón sincero, noble y prudente; que tenga propósitos nobles y útiles. No juzgar, es mejor que equivocarse. Nadie que haga daño puede sentirse bien. Desde la infancia debe enseñarse y aprenderse, que ganarse la vida gracias al esfuerzo y el trabajo, transforma al ser humano y lo hace mejor. Es una forma de cimentar la dignidad, de crecer siendo útiles. Por eso, aunque cueste, hay que esforzarse en el aprendizaje de ser buenas personas, y avanzar por ese camino. Desde la familia hay que aprender a serenar la mente siempre, y sobre todo en momentos de conflictos, miedos o angustia. Ser impulsivos, puede llevar a cometer errores y hacer daño, incluso a las personas más cercanas o a las que más lo necesitan.

Los integrantes de las asociaciones Pro-Vida, (hombres y mujeres) suelen ayudar a mujeres embarazadas y madres con hijos hasta los 3 años. Además, proporcionan ayuda psicológica a mujeres que sufren tras la experiencia del aborto.

Aunque las asociaciones integrantes de la Plataforma Sí a la vida son numerosas, todas tienen en común el aprecio y el respeto a la mujer, se encuentre en la situación en que se encuentre (sea del país que sea) y, haya decidido lo que crea que debe de decidir. No necesitan cobijarse bajo el paraguas de unas siglas políticas o ideológicas. ¡No son «feministas»! Son personas, que, con sus ideas o creencias, defienden la vida, toda vida y, siempre de principio a fin.

BELMONTE
BELMONTE
Dr. en Ciencias Humanas por la Universidad de Estrasburgo, miembro de CíViCa