CRISPR-Cas9 y He Jiankui. Tres años a la sombra para reflexionar.

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Por Nicolás Jouve, Catedrático Emérito de Genética, Presidente de CíViCa (Asociación miembro de la Federación europea One of Us) y vocal del Comité de Bioética de España.

A finales de 2018 se divulgó una noticia a la vez sensacionalista y alarmista, al considerarse por un lado un “logro científico” y por otro una arriesgada operación de consecuencias imprevisibles.

El investigador chino He Jiankui, había llevado a término el nacimiento de dos niñas, Lulu y Nana, procedentes de unos embrioines fecundados in vitro a los que se había aplicado una “edición génica”, una modificación genética de su genoma mediante la aplicación de la técnica de CRISPR-Cas9. Su intención, conferir a las niñas resistencia al virus VIH, causante del SIDA, para el que su padre es seropositivo. De esta noticia y sus consecuencias éticas ya dimos cuenta en un anterior artículo: Se acrecienta el cerco a los embriones.

Tras la denuncia en su país, un tribunal ha decidido condenarlo a tres años de cárcel, por tales prácticas. entendiendo que:

“Llevó a cabo la investigación ilegalmente para conseguir fama personal y ganancias. Evitó la supervisión, recaudó fondos y organizó a investigadores por su cuenta para llevar a cabo la investigación sobre edición genética de embriones humanos con fines reproductivos, algo que está prohibido por la ley china”,

 Su última aparición pública tuvo lugar en Hong Kong en noviembre de 2018, en cuya ocasión He Jiankui se presentó como un innovador en el campo de la genética humana…. Dispuesto a terminar con las enfermedades genéticas.

No parecían preocuparle las posibles secuelas para la salud de estas niñas y otras por venir, por el momento desconocidas pero posibles, dada la propia inseguridad e imprecisión de las técnicas de edición genómica, una técnica aun en mantillas. Entre las consecuencias la posible aparición de errores genéticos que trasciendan a las generaciones futuras, con todas las consecuencias para el avance de la aplicación de esta tecnología en lo que verdaderamente importa, corregir alteraciones genéticas y combatir las enfermedades.

Tras la condena, tiene tres años a la sombra para reflexionar sobre su precipitada aplicación de una metodología aun en fase de experimentación… pero nunca con embriones humanos.

Nicolás Jouve de la Barreda
Nicolás Jouve de la Barreda
Catedrático Emérito de Genética de la Universidad de Alcalá. Presidente de CiViCa.
  • Julio A. Gonzalo Gonzalez

    Gracias Nicolás por esa información: Buena noticia que pasa desapercibida : el donante de los gametos dejará de campar a sus anchas.